Debería de estar ahí, en su sitio de siempre, pero no lo noto. Debería de estar ahí, en el centro, que ha sido siempre el lugar que ha ocupado. Hacía su trabajo sin que yo fuera consciente de ello, hasta que un día noté que se encogía y no he vuelto a saber de él. Parece que se ha mudado a otra parte, aunque supongo que sigue cumpliendo su función pues continúo de pie. Lo que sí distingo es un ritmo distinto en mi vida; esté donde esté sus impulsos son mucho más flojos que hace un tiempo. También noto que funciona con desgana, obligado por su naturaleza pero sin demasiadas ganas de hacer esfuerzos extras. Además está ese amargor en la boca, y el temblor en las manos, el dolor en los músculos y los ojos húmedos. Una pesadumbre en el andar como nunca he sentido. Y sé de buena tinta que todo se debe a él. Que su estado es lo que decide el mío. Y en teoría sólo es un músculo, nada más; sin embargo noté como se encogía y es desde entonces que padezco de tristeza. No está en el sitio en el que debería estar, está arrugado y escondido en alguna otra parte de mi cuerpo, lamentándose y haciendo mi día a día pesado y oscuro. Sólo espero que vuelva a su sitio lo antes posible aunque no me diga dónde ha estado; eso no me interesa. Que retorne al lugar que le corresponde y con el ánimo que le presupongo. Y que sea pronto porque hay otros músculos que quieren ir a buscarle. Que sea pronto.
miércoles 23 de diciembre de 2009
ALGO FALLA.
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viernes 11 de diciembre de 2009
SOLES QUE SÓLO DAN SOMBRA.
Hay días. Hay días en los que no miro por la ventana, como hoy. Hay días que no merece la pena asomarse para ver si hay nubes o está el cielo despejado. Días en los que te levantas y el sol no es amarillo, tan sólo gris. Gris como el ambiente en la calle; una sombra inmensa que lo cubre todo. Hasta mi alma. No me hace falta mirar para saber que mi alma también es gris, que anhela momentos y emociones.
Hay días en los que no cojo el teléfono siquiera, como hoy. Las voces también me resultan grises, da igual desconocidas que amigas; no son capaces de disipar ese color.
No distingo otra cosa que no sea así, no distingo matices. A lo mejor por eso el gris se vuelve algo punzante y no sólo algo visual. Es un arma afilada que corta en pedacitos mis sentimientos, mi alegría volátil de estos días pasados.
Por eso no miro por la ventana, así al menos evito los cortes más profundos.
Hay días en los que el sol es una gran sombra, no transmite luz ni calor. Días en los que me resulta más cómodo, aunque también sea más cobarde, quedarme en casa oculto en un rincón, formando parte de esa sombra inmensa que recubre todo aquello en lo que fijo la mirada.
Hay días grises. Como hoy. Hay días.
Hay días en los que no cojo el teléfono siquiera, como hoy. Las voces también me resultan grises, da igual desconocidas que amigas; no son capaces de disipar ese color.
No distingo otra cosa que no sea así, no distingo matices. A lo mejor por eso el gris se vuelve algo punzante y no sólo algo visual. Es un arma afilada que corta en pedacitos mis sentimientos, mi alegría volátil de estos días pasados.
Por eso no miro por la ventana, así al menos evito los cortes más profundos.
Hay días en los que el sol es una gran sombra, no transmite luz ni calor. Días en los que me resulta más cómodo, aunque también sea más cobarde, quedarme en casa oculto en un rincón, formando parte de esa sombra inmensa que recubre todo aquello en lo que fijo la mirada.
Hay días grises. Como hoy. Hay días.
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miércoles 9 de diciembre de 2009
CUMBRE DE COPENHAGUE, ¿PRIMER MUNDO?
Me entero que los asistentes a la cumbre sobre el clima de Copenhague han llegado a la misma en limusinas. Realmente nunca he creído en este tipo de acontecimientos como solución a nada, pero esa imagen es absurda. Por supuesto tampoco van a aparecer en transporte público, faltaría más, ni en coches corrientes y molientes, porque eso no corresponde con el estatus de los países a los que representan. El "primer mundo" dispone, y el resto del planeta, sencillamente se jode. Una cumbre a quince días de las fiestas navideñas, en plena vorágine consumista y de gasto supérfluo. Fechas de elevados presupuestos de iluminación navideña, como en Barcelona o Sevilla con 600.000 euros, u obscena, como el caso de Madrid con 4'6 millones de euros. Poco me importa que las bombillas sean de bajo consumo.
A lo que iba, la cumbre climática. Pienso sinceramente que para que esa estirpe de seres tan especiales como son los políticos no pierdan comba se necesita de manera cíclica de este tipo de engendros. Sólo la cantidad de camiones que se necesitan para transportar la documentación, los aviones que mueven a esta gente, que además seguro no viajarán en clase turista, los transportes internos... vamos, que no es una cumbre ecológica ni en lo básico. Pero tampoco es nada raro. La cumbre mensual del parlamento europeo en Estrasburgo le cuesta a las arcas europeas 200 millones de euros, que incluyen desplazamientos en avión de 750 personas y el transporte de documentos en camiones desde Bruselas hasta la ciudad francesa, y todo para apenas cuatro días de sesiones parlamentarias. (Un inciso: esos cuatro días crece de manera significativa la cantidad de prostitutas en la ciudad francesa, sin embargo nada hace esta gente por legislar ese mundo y dar soluciones a esas trabajadoras).
En definitiva, en mi opinión estas cumbres se realizan por una mera cuestión propagandística, sin intenciones reales de los países "mandamases" en tomar medidas efectivas; se limitan a las efectistas, pues parece que la gente de la calle está cada día un poquito más concienciada y eso empieza a suponer votos.
Propongo cambiar el término "Primer mundo", por el más realista "Mundo rico".
A lo que iba, la cumbre climática. Pienso sinceramente que para que esa estirpe de seres tan especiales como son los políticos no pierdan comba se necesita de manera cíclica de este tipo de engendros. Sólo la cantidad de camiones que se necesitan para transportar la documentación, los aviones que mueven a esta gente, que además seguro no viajarán en clase turista, los transportes internos... vamos, que no es una cumbre ecológica ni en lo básico. Pero tampoco es nada raro. La cumbre mensual del parlamento europeo en Estrasburgo le cuesta a las arcas europeas 200 millones de euros, que incluyen desplazamientos en avión de 750 personas y el transporte de documentos en camiones desde Bruselas hasta la ciudad francesa, y todo para apenas cuatro días de sesiones parlamentarias. (Un inciso: esos cuatro días crece de manera significativa la cantidad de prostitutas en la ciudad francesa, sin embargo nada hace esta gente por legislar ese mundo y dar soluciones a esas trabajadoras).
En definitiva, en mi opinión estas cumbres se realizan por una mera cuestión propagandística, sin intenciones reales de los países "mandamases" en tomar medidas efectivas; se limitan a las efectistas, pues parece que la gente de la calle está cada día un poquito más concienciada y eso empieza a suponer votos.
Propongo cambiar el término "Primer mundo", por el más realista "Mundo rico".
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Losbutilio
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