LA FRASE.

"Luchamos más por nuestros intereses que por nuestros derechos." Napoleón I.

lunes 24 de agosto de 2009

VIOLENCIA DE GÉNERO Y ¿JUSTICIA?

La semana pasada, la madrugada del sábado al domingo, en la calle Isaac Albéniz de Vitoria-Gasteiz, un tipejo andaba golpeando a su pareja en plena calle. Un amigo mío, acompañado de otra persona, acudió en ayuda de la chica llamando la atención al tipejo por lo que estaba haciendo, pero atontado como estaba por el alcohol les increpó y les invitó a que siguieran su camino. Por suerte no lo hicieron, y después de un rato de pelea verbal con ellos y del lanzamiento de un ladrillo este individuo desapareció. Al rato aparecieron un par de patrullas de la Ertzaintza y después de que el tipo en cuestión se hubiera cambiado de ropa, y de una mini persecución por fin lograron detenerlo. Lo importante del tema, y a esto voy yo, es que aprovechando la visita al hogar para cambiarse de atuendo y pasar inadvertido, se había hecho con el cuchillo de la imagen, y en el momento de la detención, iba camino de la casa de la chica. Se celebró un juicio rápido el mismo lunes en el que pedían para él dos años de cárcel, y la expulsión del país al término de la condena, pues coincide que es extranjero, pero sin embargo, a pesar de los golpes, las amenazas, el cuchillo que portaba, el intento de agresión, y antecedentes por lo mismo, la propuesta se quedó en un año y en una orden de alejamiento. Con todo esto, lo que me pregunto yo, es que habría pasado si el tío mierda ese llega a coger a la mujer y utiliza el cuchillo. ¿Quién asumiría ese posible asesinato?. Nos lamentaríamos todos durante los dos minutos de la noticia en el telediario para luego seguir viendo los fichajes de los equipos de fútbol... y poca cosa más. El año que viene un número más en las estadísticas y sanseacabó. Nadie se acordaría de los hijos de la mujer, ni de la familia y amigos y el drama que vivieron. Y el asesino tarde o temprano saldría de chirona para volver a las calles y, quizás, seguir maltratando o incluso matando. Estas noticias pasan sin pena ni gloria por los informativos, dan el número que representa la víctima en las muertes anuales y ahí se quedó todo. Pero nadie hace nada efectivo contra este tipo de gente, y cuando se supone que la pareja se llevaba bien la gente se queda extrañada, pero cuando la situación avisa de lo que puede pasar, la gente no hace ni dice nada. Y lo malo no es la gente, lo malo es la justicia desastrosa y arcaica más preocupada en vetar levantamientos de tumbas que de pensar soluciones que eviten que lleguemos al extremo más duro. Qué justicia más injusta...