La semana pasada, la madrugada del sábado al domingo, en la calle Isaac Albéniz de Vitoria-Gasteiz, un tipejo andaba golpeando a su pareja en plena calle. Un amigo mío, acompañado de otra persona, acudió en ayuda de la chica llamando la atención al tipejo por lo que estaba haciendo, pero atontado como estaba por el alcohol les increpó y les invitó a que siguieran su camino. Por suerte no lo hicieron, y después de un rato de pelea verbal con ellos y del lanzamiento de un ladrillo este individuo desapareció. Al rato aparecieron un par de patrullas de la Ertzaintza y después de que el tipo en cuestión se hubiera cambiado de ropa, y de una mini persecución por fin lograron detenerlo. Lo importante del tema, y a esto voy yo, es que aprovechando la visita al hogar para cambiarse de atuendo y pasar inadvertido, se había hecho con el cuchillo de la imagen, y en el momento de la detención, iba camino de la casa de la chica. Se celebró un juicio rápido el mismo lunes en el que pedían para él dos años de cárcel, y la expulsión del país al término de la condena, pues coincide que es extranjero, pero sin embargo, a pesar de los golpes, las amenazas, el cuchillo que portaba, el intento de agresión, y antecedentes por lo mismo, la propuesta se quedó en un año y en una orden de alejamiento. Con todo esto, lo que me pregunto yo, es que habría pasado si el tío mierda ese llega a coger a la mujer y utiliza el cuchillo. ¿Quién asumiría ese posible asesinato?. Nos lamentaríamos todos durante los dos minutos de la noticia en el telediario para luego seguir viendo los fichajes de los equipos de fútbol... y poca cosa más. El año que viene un número más en las estadísticas y sanseacabó. Nadie se acordaría de los hijos de la mujer, ni de la familia y amigos y el drama que vivieron. Y el asesino tarde o temprano saldría de chirona para volver a las calles y, quizás, seguir maltratando o incluso matando. Estas noticias pasan sin pena ni gloria por los informativos, dan el número que representa la víctima en las muertes anuales y ahí se quedó todo. Pero nadie hace nada efectivo contra este tipo de gente, y cuando se supone que la pareja se llevaba bien la gente se queda extrañada, pero cuando la situación avisa de lo que puede pasar, la gente no hace ni dice nada. Y lo malo no es la gente, lo malo es la justicia desastrosa y arcaica más preocupada en vetar levantamientos de tumbas que de pensar soluciones que eviten que lleguemos al extremo más duro. Qué justicia más injusta...
lunes, 24 de agosto de 2009
VIOLENCIA DE GÉNERO Y ¿JUSTICIA?
La semana pasada, la madrugada del sábado al domingo, en la calle Isaac Albéniz de Vitoria-Gasteiz, un tipejo andaba golpeando a su pareja en plena calle. Un amigo mío, acompañado de otra persona, acudió en ayuda de la chica llamando la atención al tipejo por lo que estaba haciendo, pero atontado como estaba por el alcohol les increpó y les invitó a que siguieran su camino. Por suerte no lo hicieron, y después de un rato de pelea verbal con ellos y del lanzamiento de un ladrillo este individuo desapareció. Al rato aparecieron un par de patrullas de la Ertzaintza y después de que el tipo en cuestión se hubiera cambiado de ropa, y de una mini persecución por fin lograron detenerlo. Lo importante del tema, y a esto voy yo, es que aprovechando la visita al hogar para cambiarse de atuendo y pasar inadvertido, se había hecho con el cuchillo de la imagen, y en el momento de la detención, iba camino de la casa de la chica. Se celebró un juicio rápido el mismo lunes en el que pedían para él dos años de cárcel, y la expulsión del país al término de la condena, pues coincide que es extranjero, pero sin embargo, a pesar de los golpes, las amenazas, el cuchillo que portaba, el intento de agresión, y antecedentes por lo mismo, la propuesta se quedó en un año y en una orden de alejamiento. Con todo esto, lo que me pregunto yo, es que habría pasado si el tío mierda ese llega a coger a la mujer y utiliza el cuchillo. ¿Quién asumiría ese posible asesinato?. Nos lamentaríamos todos durante los dos minutos de la noticia en el telediario para luego seguir viendo los fichajes de los equipos de fútbol... y poca cosa más. El año que viene un número más en las estadísticas y sanseacabó. Nadie se acordaría de los hijos de la mujer, ni de la familia y amigos y el drama que vivieron. Y el asesino tarde o temprano saldría de chirona para volver a las calles y, quizás, seguir maltratando o incluso matando. Estas noticias pasan sin pena ni gloria por los informativos, dan el número que representa la víctima en las muertes anuales y ahí se quedó todo. Pero nadie hace nada efectivo contra este tipo de gente, y cuando se supone que la pareja se llevaba bien la gente se queda extrañada, pero cuando la situación avisa de lo que puede pasar, la gente no hace ni dice nada. Y lo malo no es la gente, lo malo es la justicia desastrosa y arcaica más preocupada en vetar levantamientos de tumbas que de pensar soluciones que eviten que lleguemos al extremo más duro. Qué justicia más injusta...
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
7 comentarios:
¡Impresionante!
En fin, no me hagas hablar. Más de lo mismo...
Justicia: se compone de tres partes: raiz, sufijo y relleno.
La raiz es JUST: derivada del greco-romano JUST DO IT (según el dialecto también se puede encontrar como NIKE) que viene a significar algo así como: ni de coña lo intentes que te vas a crujir.
El relleno es IC: que no son más que simples número romanos, C es 100 con I delante que resta, esto es 99, que simboliza casi el infierno.
El sufijo es CIA: que todos tenemos muy claro que significa compañía.
Por tanto el significado de la palabra JUSTICIA es: ni de coña se le va a pedir cuentas a ningún delincunete, que como es malo irá al infierno, y allí en compañía de Satán pagará todas sus deudas con la sociedad.
Gracias Liliane :)
Nay.. habla lo que quieras mujer... exprésate y jura en arameo...
Muy bueno Retje_ .... muuy bueno.
Totalmente de acuerdo, el gobierno, dice que hay que poner fin a la violencia de género y se llenan la boca con nuevas leyes y reformas, pero al final defienden más al delincuente que al afectado.
En este caso que cuentas aqui, todavia hay alguna posiblidad de que enchironen al delincuente, ojala así sea.
La gente deberia denunciar más y tomar parte en esto, es una de las pocas cosas que nos quedan para presionar a los gobiernos y a las autoridades, pero al contrario la gente pasa de todo, porque te metes en movidas de juicios, etc..
A mi por lo menos me queda la satisfacción del deber echo....he dicho.
No es una justicia injusta. Lo verdaderamente JUSTO, sería que ese tipo de cosas no sucedieran... porque es injusto que una persona muera a manos de otra, que haya que sufrir en dolores físicos y en miedo la crueldad ajena.
Ni siquiera si se hubieran conseguido los dos años de cárcel y la expulsión del país se habría conseguido hacer justicia...
y y y y y... me pone tan nerviosa el tema que no puedo ni expresarme porque creo que no puedo entender qué le pasa a la gente por la cabeza para hacer cosas así...
¿Puedo jurar yo también en arameo?
Me supera el tema. Brrr!
Publicar un comentario en la entrada