Catorce horas de la mañana del domingo 15 de febrero. Había tenido mala noche y me había levantado apenas diez minutos antes. El caso es que llaman al timbre de la puerta. Con el pijama, los pelos de recien levantado y pintas de estar más bien mal de la cabeza. Abro pensando en que será algún vecino, y me encuentro a un chaval de alrededor de veinte años con varias bolsas de papel blanco en la mano; me entrega una diciendo que son regalitos y propaganda electoral. Lo miro alucinado (me habría gustado saber que pensó él al verme) y como mis dudas por el momento que estoy viviendo son claras, insiste en que sí, que la bolsa es para mí y que es gratis, que son regalos. La cojo y dándole las gracias cierro la puerta. El logotipo de un partido nacionalista está serigrafiado en la inmaculada bolsa. Miro en el interior y veo varios caramelos, un mechero, dos globos verdes, papeles, y un imán para la nevera con el nombre del lehendakari escrito en él. Y es domingo, y son las dos del mediodía. Y me pregunto dónde están los regalos, y qué les hace pensar a los de ese partido que estoy interesado en recibir ese tipo de cosas en casa, si cuando los veo por la calle cambio de acera. Me da lo mismo ese partido que otros; me parece absurdo que regalen globos y bobadas de esa índole un mes antes de las elecciones. ¿En eso gastan el dinero que reciben de las subvenciones?. No me gustan los políticos, y menos aún el despilfarro de fechas preelectorales. Hace casi un año hice un "pequeño estudio" (pinchad y leed por favor)sobre la cantidad de papel que gastaban en estas fechas y con los cálculos que me salían sólo se me ocurría que esta gente se merecía poco menos que unas jornadas de tortura china. Ahora todos son guap@s (gracias a Photoshop) y sonríen. Todos prometen y ponen cara de estar atentos a los problemas reales de los ciudadanos. Sin embargo, sigo sin verlos en el mercado haciendo la compra, o viajando en el tranvía que tan bueno es para la ciudad. O viajando en bici, o manifestándose con los trabajadores de cualquier empresa en la que hacen regulación.
Los caramelos los he guardado, y el mechero también. Los globos y el imán a la basura, y la bolsa de papel para reciclar. Eso es lo que han conseguido de mí.
5 comentarios:
y a mí me tocó ensobrar,durante un mes, mañana, tarde y noche toda esa propaganda que todo el mundo tira a la basura.
y cada sobre que cerraba pensaba en el despilfarro absurdo que se hace cuando empieza la campaña.
sii..un trabajo de chinos.
destrozandome los dedos, 8 horas al dia durante un mes de pie y turnandonos las sillas entre las compañeras.
agradecida encima de tener trabajo, por 6 € la hora.
... eso y un buen post es lo que han conseguido. Feliz campaña, os van a poner la cabeza como un bombo. Preparémonos para más atentados pre-electorales!!
Tú lo has vivido en tus carnes Helen. Sobres, papeles... y basura.
Y yo he llegado tarde a la preparación, que me tienen frito ya con los altavoces y la música a cualquer hora del día. Por cierto Helen, muy bien por tu segunda entrada, y Nayra, escuchar eso de tí me halaga. Un besote.
Por un momento he pensado en el protagonista de Nabokov en "Desesperación", con esa cara de: esto no va conmigo, además ni funo y los globos contaminan el ambiente.
Lo cierto que nunca ha llegado un puerta a puerta a mi casa, o si ha llegado, seguro no me han encontrado, porque yo al menos el imán lo hubiera reciclado.
Buena reflexión chaval!!!, cualquie día de esos hago ese ejercicio con el papel que se gasta en la escuela.
Gracias Quetzal, y bienvenida; a ver si te quedas.
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