Estaba de compras en la calle, un día magnífico, y he empezado a escuchar una mezcla de gritos y "música" que me resultaba familiar. Y aunque digo familiar, hacía muchos años que yo no veía uno de estos por Vitoria. Un hombre joven, batiendo la armónica y al grito de ¡¡Se afilan cuchillos y tesoiras!!.
Lo recuerdo en el barrio donde me crié rodeado de vecinas con sus chuchillos y tijeras, aunque no iba en bici como el de la foto. Aparecía en una Mobilette a la que mantenía con la rueda trasera levantada y con el motor en marcha para poder hacer girar la piedra esmeril. Mirando por la ventana de la cocina, y ese ambiente tan especial con la radio encendida y la olla en marcha mientras en casa se preparaba la comida. Viejos recuerdos.
El caso es que no he podido evitar sacar la cámara y retratarlo para la posteridad. En la era del usar y tirar llama la atención que sobrevivan estos oficios tan sacrificados, y a mí en particular me hace ilusión; soy un nostálgico.
Me gusta la tecnología pero por ejemplo echo de menos recibir una carta manuscrita. Para mí eso era toda una liturgia. Abrir el sobre y recortar el sello para guardarlo, metiéndolo en agua caliente y poder despegarlo... eso sí, con un poco de sal para que no se fuera el color. El olor a papel, y a tinta cuando te escribían con pluma, e incluso en ocasiones cartas perfumadas que, como si supiera lo que me iba a devenir el futuro, guardé embutidas en sobres herméticos de plástico para evitar en la medida de lo posible que ese olor se desvaneciera.
Y sin embargo y a pesar de todo aquí estoy, mirando las direcciones de correo electrónico, escribiendo en la web, descargando las cámaras digitales, y cargando de música el mp3. Con un ratón y un teclado inhalámbricos, conexión Wi-Fi, y el gps de la bici encima de la mesa del ordenador.
Al menos he conseguido para mi memoria futura la imagen (digital) de ese afilador que me ha traído tantos y tan buenos recuerdos de infancia.
Cualquier tiempo pasado... fue anterior.
LA FRASE.
Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.
sábado 29 de marzo de 2008
Anacronismo.
miércoles 26 de marzo de 2008
Entradas recuperadas
Buenas noches.
He conseguido recuperar las entradas escritas en la anterior web, y como hay alguna cosilla interesante (o eso me parece a mí) la "copipasteo" en este post. Aprovecharé la otra página como secundaria para poner fotos o lo que surja. Gracias a todos los lectores por volver de vez en cuando.
DESPILFARRO. 9 de Marzo de 2008
He pesado los 11 sobres de propaganda electoral que hemos recibido en casa estos quince días de campaña con un resultado de 345 grs; eso contando sólo la propaganda personalizada, y sin haber tenido en cuenta la que echan en los buzones exteriores de publicidad que tenemos en el portal. Bien es cierto que la impresión ha sido que ha habido menos que otros años. El caso es que con esos 0,345 kgs. de papel, y partiendo del número de hogares (muy anticuado, de 1991, porque no he encontrado otra) que existen en Euskadi que es de 775.189, da como resultado 267,5 toneladas de "papel electoral"; esto suponiendo siempre una media de dos personas por hogar (en realidad es de casi cuatro). Si esto lo multiplicamos por 250 litros de agua que se necesitan para fabricar un kilo de papel, la cifra estremecedora que surje es de más de 66,8 millones de litros. Y a esto sumemos la electricidad necesaria, que suma alrededor de 1,5 kilovatios/hora x kilo. Para fabricar un kilo de pasta base, se necesitan dos kilos de madera, o sea que multiplicando un poco a la remanguillé resulta un total de 534.880 kilos de madera. Si consideran que de un árbol se sacan de media 77 kilos de papel, 6950 árboles son los necesarios para esa propaganda, que de manera bastante sui generis he calculado que llegan a nuestros hogares. Y el cálculo lo he basado en las viviendas vascas, puesto que el número de partidos políticos varía bastante de una comunidad autónoma a otra. A esto voy a añadir que por cada tonelada de papel se producen tonelada y media de residuos difícilmente biodegradables.
En fin, 6950 árboles talados para 345 gramos de propaganda electoral por vivienda, a los que sumamos casi 67 millones de litros de agua, 802.320 de residuos, y otros imponderables como el cloro usado para blanquearlo, la tinta usada con toda la industria que lleva detrás, el transporte, etc...
Como comentario voy a añadir que para fabricar una tonelada de papel reciclado, se necesitan 1300 kilos de papel usado (se evitan talas), la mitad de litros de agua, sólo se generan 100 kilos de desperdicios, y se consume alrededor de la tercera parte de energía que para el papel nuevo.
De todos modos, sea un papel u otro, sigue siendo un despilfarro total y creo que innecesario. Bastante nos aburren por televisión, radio, prensa escrita e internet.
lunes 24 de marzo de 2008
Viaje de vuelta
Hoy último día; últimas horas de esparcimiento y disfrute. En Vitoria no ha dejado de nevar y llover durante tres días, pero todo sea porque se llenen otra vez las reservas de agua y no empezar a escuchar desde ahora discursos sobre posibles restricciones. Regreso del personal a casa después de unas mini vacaciones. Pero el viaje de vuelta no es sólo al lugar de origen/residencia, sino a la rutina. Y a eso me niego. Que no, que no me gusta pensar ya en la semana de trabajo porque no me lleva a ninguna parte. Pienso en lo que haré el fin de semana, que en esta ocasión está más cerca que otras semanas por el hecho de empezar a currar el martes, y si a eso sumo que toca turno de tarde, mejor todavía.
Bueno, que me voy por las ramas. Las noticias señalaban que esta semana santa ha bajado casi en un 50% el número de fallecidos en accidente de tráfico, y es buena noticia, pero he escuchado algo que me ha llamado la atención y a lo que no se suele prestar atención. Una de las claves del descenso tan notorio de accidentes es la mejora de varios "puntos negros" de las carretaras estatales. Algo tan sencillo como el mantenimiento de las infraestructuras vuelve a cruzarse en el camino del que suscribe estas líneas (véase post "Despilfarro de agua").
Cerca de Vitoria hay un tramo llamado "La Legua del Rey" conocido por desgracia por la cantidad de accidentes que había al cabo del año (más de cien), pero a pesar de las fatales estadísticas tardaron cantidad de años en tomar la decisión de arreglarlo. La ecuación por lo tanto es sencilla: mejores carreteras, menos accidentes. No quiero meterme a hablar sobre el uso de los intermitentes, la velocidad inadecuada, el ignorar las señales, etc... daría para una tesis. También recuerdo un estudio que atribuía un número muy elevado de accidentes entre jóvenes, a los que poseían coches viejos poco seguros porque no disponían de sistemas como el abs o el airbag, pero desde luego, revisando las noticias hay un montón de salidas de calzada por velocidad con coches de mucha potencia, o adelantos indebidos con vehículos de las mismas características. Y es que la seguridad de los automóviles no va reñida con la estupidez de quien los conduce. Hasta ahora siempre hablaban de los pocos resultados que las campañas de Tráfico daban en los medios de comunicación, pero hay que pensar que por ejemplo en los anuncios mucha gente se levanta para ir al baño, o prepararse la cena, o qué sé yo. Y los niñatos con coches potentes desde luego no prestan atención a ese tipo de consejos y su frase favorita es "La gente no tiene ni puta idea de conducir; eso a mí no me va a pasar"; cuántos de esos habrán caído en la carretera. Ese tipo de anuncios podrían extenderse por ejemplo a los campos de fútbol, o a todas las franjas horarias de televisión y radio, incluirse en las revistas que lean los tramos de edad de más riesgo y no limitarse a determinados programas o momentos; en eso también merece la pena invertir. Así como en asfaltos avanzados que filtran el agua, o pinturas viales no deslizantes, quitamiedos que no actúen como guillotinas; habría tanto que mejorar... Y el tema de las multas, pues mientras no distingamos entre viajar o desplazarse y hacer un rallie, que las pongan sin contemplaciones.
sábado 22 de marzo de 2008
Mal tiempo, sábado casero.


Tenía pensado salir por la mañana a tomar un par de cervezas con un primo al bar de una amiga, pero después del cambio de tiempo en forma de ola de frío polar que han anunciado, y de un pequeño trabajo de bricolaje que ha surgido en casa he cambiado de planes y me pondré manos a la obra con la chapuza (y nunca mejor dicho). La otra opción era coger la cámara de fotos y todos los bártulos y escaparme al monte por si veía algo digno de ser retratado; aunque el frío polar que he mencionado es el motivo por el que he descartado esta posibilidad. Tendré que dejar la fotografía para más adelante.
La cara del saltamontes que he colgado me fascina. Lo ví en medio de un camino, dando un paseo cerca de Arlucea, a los pies de Izki, y no se movía. Medía alrededor de siete centímetros y le faltaba una pata. Enseguida me arrodillé delante suyo, puse la lente duplicadora, el supermacro, y disparé sin que se inmutara por la presencia del objetivo apenas a un centímetro de sus ojos. El caso es que al pasar las fotos al ordenador y ver su cara ampliada cientos de veces sólo se me ocurrió pensar en el día tan malo que debía de haber tenido el bicho. Y es que sin la pata, inmóvil y marcado por las cicatrices me recordaba a Máximo en Gladiador, con cara de circunstancias después de los combates. Por lo demás fue una foto fácil; la macrofotografía requiere grandes dosis de paciencia (conozco a un fotógrafo que no la tiene, que recurrió al Loctite para fotografiar una mariquita en una hoja porque el insecto se movía), pero este "bicho" no se movió.
No puedo decir lo mismo de la mariposa, que estuvo jugando conmigo al gato y al ratón durante un buen rato hasta que se dignó a quedarse quieta unos segundos, posando como si supiera de qué iba el tema. Alguien conocido decía que le recordaba a un cuento de hadas, supongo que por la pose magnífica y el colorido.
Que venga, que venga el buen tiempo que tengo un trípode nuevo y una bolsa de judías de fabricación casera que estrenar.
martes 18 de marzo de 2008
Despilfarro de agua.
La Unesco ha declarado el jueves 20 como Día Mundial del agua, y la Expo de Zaragoza de este año tiene al precioso elemento como protagonista. Ayer estuve viendo imágenes de la reparación de una tubería de suministro de agua en Barcelona, que perdía una cantidad de litros de agua a la hora increíble (quiero recordar pero mi memoria no da para mucho) El caso es que lo que podían recuperar de la fuga lo llevaban hasta una alberca para así poder regar los jardines con ese agua no potable. Una solución "menos mala" a la pérdida irremediable, pero ni de lejos tan buena como el mantenimiento de la red de suministro en buenas condiciones. Es algo que tenemos tan al alcance de la mano que no nos damos cuenta del valor que tiene, y menos en zonas como el norte, sin demasiados problemas al respecto. Algunos lavan el coche profusa y religiosamente cada sábado o domingo. Dejamos correr al grifo para asearnos, para cocinar, o para regar las plantas del hogar sin pensar en los efectos dramáticos que la carencia de agua provoca en otros lugares del planeta menos afortunados. Y todos estos gestos cotidianos lo que hacen es vaciar y deteriorar los ríos, lagos y reservas subterráneas. Estas últimas por cierto representan el 97% de toda el agua dulce disponible (las aguas superficiales como ríos y lagos suponen tan solo un 0,3%); y casi un tercio de la población depende exclusivamente de las reservas de agua subterránea en cuanto al agua potable. El agua dulce representa a su vez el 2,5% de los recursos hídricos del planeta. De esta cantidad el 70% se encuentra congelado y tan sólo el 1% de los recursos mundiales de agua dulce son accesibles para el consumo humano.
Una noticia para la esperanza por ejemplo es la medida del Gobierno británico de no consumir agua embotellada en las reuniones de sus distintos gabinetes, pues según Greenpeace para elaborar un litro de este producto se emplean cinco. Que vayan tomando nota todos sus colegas mandatarios.
sábado 15 de marzo de 2008
Hipocresía
Todos tenemos algo que callar, pequeños o grandes secretos que por vergüenza o pudor intentamos mantener ocultos. La máxima religiosa "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra" tiene un profundo sentido hasta para los que no creemos en nada que no sea científicamente demostrable. Pero lo de algunos, es que no tiene nombre.
El protagonista de la noticia tiene más vicios que una puerta vieja (drogas y prostíbulos masculinos), pero el tipo quiere echar la culpa de sus males a las drogas, admitiendo que ha pecado y pidiendo perdón, no se sabe muy bien a quién. En Palma de Mallorca estarán alucinados porque pagaba con la tarjeta del ayuntamiento (hay que ser tonto, con perdón), porque seguro que en los mentideros de la ciudad ya se conocían los gustos masculinos de este concejal. Casado con cinco hijos, ultracatólico (relacionado directamente con el movimiento neocatecumenal, conocido como"los Kikos") y concejal que se negó a oficiar bodas homosexuales. Todo un portento como político y persona que no dejó pasar su oportunidad como alto cargo municipal para pasárselo bien. Hay que tener jeta.
Reflexiones a las tantas
No puedo dormir. Las líneas de producción se me acercan amenazadoras en cuanto cierro los ojos. Un Krusty saltarín me persigue gritándome en el oído que barra todo el pabellón mientras me recuerda que todavía quedan tres minutos para que suene la sirena de salida. Esto es terrible... menos mal que la semana que viene todo se soluciona con dos madrugones.
Y después seis días de relax. Seis días para escaparme con la bici y el gps, para hacer fotos del Gorbea y para organizar las vacaciones de verano.
Durante seis días me olvidaré de las diferencias de trato. De los Maharajás y de los condenados a galeras.
Casi una semana para hacer descansar la cabeza y el cuerpo. Y una cosa, prometo escribir cosas más o menos interesantes.
Hasta mañana.
Aquí y ahora. El comienzo.
Me hacía ilusión y al final aquí estoy. Me he deshecho del cascajo de página gratuita que me había recomendado el bueno de Ciberjairo y he comprado mi propio dominio. Dicho así suena hasta pedante, pero me ha costado menos que las palomitas que he comprado en el super para las películas del fin de semana.
Intentaré recuperar lo que tenía escrito en el otro lado, aunque si no puedo me da igual, la vida de la anterior página apenas era de quince días.
Bienvenidos.