El mundo está gobernado por locos, no me cabe duda. Escuché en la radio que hasta ahora en la guerra de Irak, EE.UU. se ha gastado 3000 billones de dólares, que resulta ser más del doble del PIB anual español. La noticia no decía gastar, sino invertir, lo que deja bien a las claras lo que supone una guerra a efectos prácticos. Además sólo hablaban de dinero americano, nada más. No hablaban de fallecidos ni de un bando ni del otro, no decían nada de los destrozos ocasionados en el país invadido, no mencionaban nada que recordara que por causa de esa guerra estúpida (como todas por otra parte) hay gente sufriendo que no entiende de política internacional o negocios. Pero ya que hablaban de dinero, hablaré yo de lo mismo.Una de las razones que esgrimían para que la guerra se iniciara, y la que todo el mundo tiene en mente fue el petróleo; los famosos pozos de petróleo de Irak. Sin embargo, en esta noticia se trataba otro factor que desenmascara la hipocresía religiosa de un país que condena todo aquello con olor a izquierda y solidaridad: el 10% del PIB estadounidense proviene de la industria armamentística. Así que, sencillamente, para que el país no se hunda de golpe en el fango de su fantasioso estado del bienestar, necesita de manera cíclica un gran acontecimiento bélico. Y aquí viene lo absurdo de ese país.
Con el dinero que les ha costado la guerra, el país norteamericano podría costearse una seguridad social pública al estilo de la española, y no es ninguna chorrada; allí la medicina es privada, y de imposible acceso para los sectores más pobres. Pero es que, bajando el nivel de comparaciones, un caza F-22 cuesta alrededor de ¡120 millones de dólares!; 76.884.000 euros al cambio. Un hospital creado a partir de la nada en lo más remoto de África, con material para intervenciones quirúrgicas y ambulancia preparada para el terreno, alrededor de 300.000€. Haciendo una sencilla cuenta, por un caza se podría ayudar al continente más castigado por el primer mundo con nada más y nada menos que 256 hospitales. Pero es que una escuela de enseñanza primaria se puede construir con 70.000€, y una de secundaria con 15.000 más. Y un poblado puede disponer de agua por 65.000, un pozo de agua se puede abrir por apenas 2.500, casas de acogida para huérfanos, letrinas y salas de parto... y así podríamos continuar hasta desgastarme los dedos con el teclado. Cifras insignificantes comparadas con las obscenas cifras de una puta guerra absurda que consume al mundo. Y a los países civilizados les duele soltar el famoso 0,7% de ayuda, cuando resulta que esos mismos países están esquilmando los recursos naturales de los países más pobres. Y no diré nada más; a veces me avergüenzo de pertenecer al mundo desarrollado. ¡Abajo las armas y viva la paz!.
3 comentarios:
Ya que veo que te gustan las cifras y mencionas la guerra de Irak, saco el dato que se anunció la semana pasada con motivo del día del refugiado: Iraauíes y afganos encabezan la lista de refugiados, por qué será? He oído hablar de una guerra antiterrorista que inició EEUU contra ambos países, pero su presidente nos ha hecho saber que el mundo es ahora un lugar mucho más seguro...
Manda huevos. Paz.
Sí, la verdad es que con cifras todo parece más contundente; es una manera práctica (en mi humilde opinión) de, digamos hacer campaña. Y lo del presidente, bueno, qué decir sobre un personaje que propone talar los árboles para que no haya más incendios (sic). Lo siento por ellos, pero tienen lo que han buscado. Por cierto, que te agradezco los comentarios mucho, y es que pareces la única lectora, porque nadie se anima. Buen día Nayra.
Es cierto que los estadounidenses se lo han buscado, no así iraquíes, afganos y el resto del mundo a los que también afectan las decisiones de ese demente. De nada, yo también te agradezco los tuyos. A ver si se nos unen más comentaristas, que merece la pena crear debate :)
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