Esta noche pasada me he comido otra buena tanda de palomitas viendo la película 300, esa que es una fiel copia del cómic de Frank Miller. Y bueno, qué decir... pues eso, que es una copia del cómic, con una estética muy lograda basada en éste, pero difiere en detalles muy importantes de la batalla real. Para empezar basa la batalla en una idea propia de Leónidas, cuando la realidad es que los griegos se habían unido para luchar contra la inminente invasión de Jerjes I. Sirva decir que en aquellos tiempos no existía la conciencia colectiva de país como ahora, sino que Atenas y Esparta, amén de otras poblaciones no menos importantes, funcionaban como ciudades-estado.
Fue Atenas la que convenció al rey espartano de que participase en la defensa común.
Y sí, 300 es el número de hoplitas espartanos que acudió a las Termópilas. Sin embargo no acudieron sólos, es más, cada soldado de Esparta iba acompañado de dos siervos. Además, 3500 hoplitas de otras polis griegas aliadas les acompañaban. Y no sólo eso, porque una flota comandada por Atenas impedía en el estrecho de Eubea que las naves persas pudieran abastecer a las tropas de tierra.
La lucha comenzó a los cuatro días de llegar Jerjes a la costa, y más por impaciencia que por otra cosa, pues el mandatario persa suponía que los griegos huirían despavoridos al advertir el tamaño de sus tropas. Pero no fue así, y al cuarto día el persa envió un emisario exigiendo las armas de los griegos. Leónidas se negó contestando que fuera el mismo Jerjes el que fuera a buscarlas, y así comenzó la batalla. Lo que sí es cierto es la efectividad de las composiciones griegas de ataque y defensa con los escudos, y por ese dominio consiguieron anular el inmenso número de luchadores persas. A los dos días el griego Efialtes se ofreció ayudar a Jerjes a cambio de poder, y fue ahí cuando el ejercito de élite "Los 10000 inmortales" comenzaron la maniobra envolvente. Les llamaban así porque por cada soldado caído en combate otro cubría su puesto, lo que en la práctica suponía luchar siempre contra esa cantidad.
Al saberse rodeados Leónidas reunió a sus generales y a los aliados proponiéndoles que, o bien regresaban por barco a Atenas, o bien se quedaban allí para morir. 2500 de estos hoplitas regresaron a Atenas y el resto permaneció con los soldados espartanos, que finalmente fueron acribillados por las flechas persas incluído el propio Leónidas. De todas maneras, esos días que los persas permanecieron en el estrecho de las Termópilas fueron clave para poder evacuar Atenas, que acto seguido fue saqueada, y preparar la batalla de Salamina, que ganaron los griegos anticipando además la derrota persa en Platea, la cual resultó decisiva para contener las ansias conquistadoras de los de Oriente por Europa.
Cosas que no se dicen en la película es la historia de Tespias, ciudad griega aliada destruida y quemada tras la batalla, indefensa totalmente pues sus 700 hoplitas se quedaron al lado de los espartanos para encontrar la muerte bajo las flechas de Jerjes.
Y lo que he escrito es sólo parte de otras muchas cosas que pasaron aquel 480 a.c. En resumen, la peli es la adaptación fiel de un cómic basado de manera bastante libre en la famosa batalla. Película que, además, ha sido tachada de homófoba por ese discurso antipersa que pronuncia Leónidas a sus tropas, haciendo un guiño al mandamás Bush respecto a la guerra en Irak.
Sea como fuere, y olvidándose de toda esa falsa historia y de el susodicho discurso, a mí la película me resultó muy entretenida. Y como punto final, añadir que efialtes ha permanecido en la lengua griega como sinónimo de traidor.
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