LA FRASE.

"Luchamos más por nuestros intereses que por nuestros derechos." Napoleón I.

miércoles 23 de abril de 2008

LIBROS.

Hoy la UNESCO celebra el Día Mundial del Libro para fomentar la lectura, y la iniciativa proviene de ese día tan especial en Cataluña como es San Jordi, en el que además de un libro te regalan una rosa.
A mí con los estudios no me fue demasiado bien nunca, y no voy a echarle la culpa a nada, que facilidades tuve bastantes, pero ganas... pocas. El caso es que hoy en día todos los meses entran
en casa un par de libros y revistas varias de historia, fotografía, y alguna otra de temas variados.
En los menús de la derecha de estos post hay una pequeña lista de libros que por una razón u otra se han quedado almacenados en ese diminuto espacio que cuento como memoria. Pero leer, bueno, ese es otro cantar. Tampoco voy a presumir de ser un lector enfermizo, pero creo que disponer de un ex libris propio dice bastante de mi aficción; contrapuesta por cierto a un compañero de trabajo que afirma, como si fuera algo de qué enorgullecerse, que los libros no sirven para nada, que son una mierda. Que a alguien le guste o no leer es algo sobre lo que no opino, porque para gustos los colores, pero afirmar con tanta rotundidad que los libros sobran... en fin, así va el mundo.
Eligieron este día porque supuestamente la fecha coincide con los nacimientos de conocidos escritores y con la muerte de, entre otras figuras insignes, Cervantes y Shakespeare, incluso en la página de la UNESCO lo dicen, aunque eso no es cierto. Lo desmienten en un estudio; hasta que se llegaran a conocer a pesar de algunas coincidencias literarias.
A mí me absorbe ahora la lectura de "El Hereje" de Miguel Delibes, y el vocabulario que utiliza me tiene loco y me impide apartarme del diccionario, pero es una novela que merece mucho la pena.
El caso es que he empezado a escribir este post pensando en un libro que a pesar de no poder leerse, te lleva a un mundo tan increíble como imposible: El Codex Seraphinianus, de Luigi Serafini. Lo compré (bastante pasta para un libro convencional) hace ya algunos años sin saber lo que significaba en el mundo del coleccionismo y del arte, y de hecho, voy a confesar que de esa importancia me he enterado hoy navegando por la red. Y también hoy me he enterado que hay una edición bastante más económica que la mía, y que incluso en Flickr se pueden ver sus páginas fotografiadas.
En su día lo ví en manos de un pintor llamado Ernesto Esparza, invitado en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz, y los dibujos me dejaron fascinado. Tiene comentarios y explicaciones del mundo representado, pero resulta que en un idioma inventado por el propio Serafini, y del que éste ha olvidado la pauta que siguió para desarrollarlo. Con lo cual, es una creación repleta de pequeñas obras de arte que tienen la interpretación personal del que dispone la oportunidad de disfrutarlo, y para que os hagáis una idea de como es el libro, que cuenta con alrededor de cuatrocientas páginas, aquí podéis ver un par de imágenes.
Que tengáis buen día.
P.D.: Voy a aprovechar para agradecer a Ana Ur., de Santa Marguerida de Montbui, y a Mónica Ezp., de Vitoria, los libros que en su momento me regalaron y que nunca he creído haber agradecido lo suficiente.

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.

Proverbio hindú.