LA FRASE.

"Luchamos más por nuestros intereses que por nuestros derechos." Napoleón I.

sábado 5 de abril de 2008

INCENDIOS.

Apenas hemos entrado en la primavera y por desgracia ya se empiezan a escuchar noticias sobre incendios provocados, esta vez en Ávila. No hay referencia alguna al motivo, aunque me importa un bledo cual sea. Antes de nada, distinguir entre pirómano, e incendiario. El primero es un enfermo, pero el segundo, según lo define la R.A.E. provoca el fuego por afán de lucro o maldad. Y todos los años parece seguirse el mismo patrón. Montes desolados que luego son convertidos en zonas de pasto, o peor aún, zonas próximas a reconvertirse en urbanizables. Y con la madera quemada, algunos empresarios sacan pingües beneficios, pues parece ser un buen negocio. Si de una vez por todas se prohibiera el negocio con esa madera y con esas zonas devastadas, la cantidad de fuegos bajaría notablemente.
En agosto pasado estuve en Tenerife, y daba verdadera pena ver un paisaje tan espléndido como el de La Orotava o Garachico tocados por las llamas. Aunque en ese caso, el incendio de Tenerife lo provocó un guarda forestal en protesta por la corta duración de su contrato. O sea, que entre los empresarios sin escrúpulos y los idiotas, estamos apañados.
Además, sumemos el que no se cuidan los bosques; por ejemplo, no se limpia la maleza que hace que sea tan fácil que el fuego avance rápidamente y los bomberos y voluntarios tan lentos. También la desaparición de flora autóctona hace daño, y la estupidez congénita de la gente, que es incapaz de entender que una botella de plástico o vidrio estará donde la deje prácticamente por los siglos de los siglos.
Y una vez provocada la herida, no hay con qué curarla. Apenas hay medios eficaces para combatir las llamas; ¿cuantos aviones o helicópteros preparados para la extinción hay en todo el país?. Y si las brigadas en vez de temporales fueran permanentes, e hicieran labores de limpieza en los meses menos peligrosos, pues seguro que otro gallo cantaría. Más que nada porque seguro que también estarían mucho mejor preparadas. Tenemos cuerpos de élite de la policía, pero no de otros servicios sociales que harían que las cosas fueran mejor. Y no hablo ya del ejército, que sólo sale a ayudar en casos muy determinados, cuando tienen recursos que vendrían muy bien en estos casos que yo considero de emergencia, pues afecta a la economía y bienestar de una cantidad considerable de conciudadanos.
A ver si de una vez por todas empiezan a luchar contra esta lacra. He dicho.