LA FRASE.

"Luchamos más por nuestros intereses que por nuestros derechos." Napoleón I.

miércoles 2 de abril de 2008

AGUA COMPARTIDA.

Llevaba tanto tiempo nublado el cielo en esta ciudad que hoy, con la buena tarde que hemos tenido, me hacía daño en los ojos el sol. Son unas ganas locas las que tengo de camiseta y pantalón corto, que estoy hasta más arriba de la coronilla del chubasquero. Y encima yendo en bici, que además del chamarro me pongo un pantalón impermeable, y pongo una funda antiagua a las alforjas; si a eso sumo el gorro que llevo debajo del casco, pues como dice el mamón simpático de Flotxis, "pareces un condón gigante". Me cuesta más prepararme para salir a la calle que ir de casa al trabajo.
El caso es que mientras por aquí hablamos de un 87% de capacidad de los embalses, por el Mediterráneo hablan de porcentajes ínfimos, y levantan ya las voces al hablar/discutir sobre el trasvase del Ebro o el del Tajo-Segura. Y yo no tengo ni idea de si es mejor el trasvase o construir desalinizadoras. Lo que si tengo claro es que, sobre todo por Levante, se construyen urbanizaciones por doquier que van acompañadas de su inseparable campo de golf (ejemplo de locura en el interior) O sea, que se destrozan inmensas zonas de arbolado para poder construir viviendas que ahora nadie compra, y que necesitan cantidades ingentes de agua que no hay. Hablando de árboles talados, aquella idea de Bush de eliminar los bosques para que no haya incendios resulta que no es patrimonio exclusivo de los yankis, y una iluminada de este país ha tenido una idea que aunque no es del todo igual de inteligente, va por los mismos derroteros de cultura ecológica que la del presidente estadounidense. (Léeme).
Y s
in ir muy lejos, en Vitoria-Gasteiz, van a talar un montón de árboles del vitoriano parque de Arriaga, pulmón verde de la ciudad, para construir la estación intermodal, que si bien es necesaria porque la estación de autobuses da pena, igual el planteamiento podría ser diferente; de hecho los vecinos están recogiendo firmas para evitar que eso suceda.
En definitiva, que tenía ganas de escribir, y aunque sin mucho sentido, lo he hecho.