LA FRASE.

"La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa." Albert Einstein. Premio Nobel de Física en 1921.

jueves 2 de julio de 2009

ESTRELLAS DEL POP Y DEL FÚTBOL.

Esas son las personas que copan los noticiarios en radio y televisión, o en prensa escrita estos días (salvo contadas excepciones en todos los casos). Todo el mundo periodístico se ha movilizado para intentar ser los primeros en informar sobre la autopsia de Michael Jackson, o sobre las fiestas celebradas por las incorporaciones al Real Madrid de fútbol. Vaya periodismo cochambroso y superficial, qué falta de ética periodística dedicar tantas horas a esos personajes, que aun siendo mediáticos en todo su ser, no creo que sean causa de tanto despliegue. Sí, lo sé, mis propias palabras confirman que interesan porque proporcionan ingresos increíbles, pero es que eso es lo triste. La presentación de un jugador brasileño, organizada a última hora de la tarde, o primera de la noche, para que coincida con los informativos; está todo pensado, puro marketing. Y lo que me pone de mala hostia es que pasan desapercibidas verdaderas tragedias como las del coltán, las matanzas por los narcos en México, o en Colombia por el ejército, o la sempiterna hambruna en un montón de países en África o Asia...eso sólo es motivo de importancia en navidades, cuando los mismos medios que olvidan esas catástrofes humanas durante todo el año encuentran un filón asegurado en fechas tan señaladas. Todo se reduce al dinero, al puto y miserable dinero. Nunca ahondan en la noticia, se limitan a dar datos más o menos certeros sobre lo que ocurre, pero cuando las noticias las generan estos "Astros", mandan reporteros especiales y medios sin límite. Y me suben los colores y la temperatura, así que antes de citar a nadie en concreto, lo dejo. Otro día, profundizo yo en casos concretos.

sábado 20 de junio de 2009

DECEPCIONES.

Me está quedando claro últimamente que tener principios, y tenerlos claros, es lo peor que le puede pasar a uno. Tener principios significa llevarte un chasco cada vez que lees un periódico, o cada vez que ves o escuchas las noticias en la televisión o en la radio. Significa darse cuenta que los grupos de comunicación no son objetivos, sino interesados. Significa darse cuenta que adolecen de escrúpulos al contar lo que pasa y que lo manipulan a conciencia; conciencia impecable pues la tienen sin usar. Pero lo mismo pasa con los políticos, que son esas personas que como no valen para trabajar se visten con trajes y se dedican a vivir de los impuestos de tod@s; sí, es cierto, ellos/as pronuncian muchas veces las palabras "trabajar duro" y hay personal que se lo cree, pero trabaja duro el que necesita de dos sueldos para llegar a fin de mes, o el que hace jornadas de 12 ó 14 horas por un sueldo normal sino miserable, o en general cualquiera que se parte el lomo en cualquier lugar para llevar unos billetes a casa. Decepcionan también aquellos que bajo la premisa de la "verdad absoluta" imponen sus análisis a los de los demás y se atreven a insultar y a despreciar a los que piensan diferente; por supuesto se consideran a sí mismos democráticos y tolerantes. Decepcionan los jefes de mi empresa cuando mienten, manipulan, coaccionan, amenazan y ningunean a los currelas. Y muchos de los compañeros de trabajo al no responder a esas amenazas. Y muchos otros que con un aura de persona especial pasean sus "privilegios" por los pasillos de la fábrica riéndose de los que barren o sudan.
Cada vez estoy más convencido que tener principios en este mundo de despropósitos, mentiras y fraudes es, sencillamente, decepcionante.

martes 2 de junio de 2009

VITORIA-GASTEIZ. ETERNO DEBATE.

Ciudad de humedales y zonas verdes. Inmensa zona de obras repleta de "capataces" ociosos y criticones siempre insatisfechos con los progresos. Amable por naturaleza, por esa misma que la rodea y le da olor a hierba recién segada, a tierra arada preparada para sembrar. Sempiterna boina de nubes dispuestas a mojar a sus provincianos habitantes, pegados desde la infancia al también sempiterno paraguas. La ciudad del fresco al atardecer en primavera y del paseo por la calle Dato los días de calor de verano. Los bailes agarrados en La Florida y los saludos entre vecinos en una Vitoria-Gasteiz en la que todo el mundo se conoce. Y sobre todo ciudad enraizada en costumbres antiguas y nuevas. Acostumbrada a debates eternos y estériles, reacia a cambios notables que supongan un cambio en la rutina. ¿Bancos corridos o sillas individuales en las plazas?, ¿estación intermodal soterrada o en superficie?, ¿cambio de fechas de las fiestas de la ciudad?. Y mientras los debates se suceden imparables y repetitivos nos quedamos atrás. Las marquesinas de las paradas de los urbanos son bonitas pero poco prácticas porque hubo debate pero no soluciones. El tranvía causa atascos y no está señalizado porque hubo debate pero no soluciones. Y el museo nuevo de la Cuchillería, y la estación vieja de autobuses de la calle Francia que dió paso al museo Artium, y la nueva que se construyó en Los Herrán para salir del apuro, provisional para siempre, como casi todo en esta ciudad. Antiguo modelo europeo en equipaciones cívicas, y de hecho modelo antiguo de todo, proyecto de modernidad aparcado en un cajón escondido de los gobernantes, cobardes y soberbios más atentos a los escaparates que a los interiores. Ciudad ancestral y mágica, de más de mil años, de victorias visigodas y reyes castellanos, incluso de ejércitos napoleónicos. Ciudad abierta a la llanada siempre añorando la llegada de un tren digno de merecerla que sus propios habitantes no son capaces de vislumbrar en lontananza; quizás porque ya ha parado cansado de circunvalarnos.
Si fuéramos capaces de abrir las ventanas para que entrara aire limpio, ese aire procedente de otras ciudades repleto de ideas frescas y vanguardia. Si fuéramos capaces de quitarnos tan sólo unos minutos la txapela... seríamos capaces de todo. Si fuéramos capaces.

miércoles 20 de mayo de 2009

21 DE MAYO DE 2009, ÚLTIMOS APUNTES.

No me voy a complicar mucho la vida, pero quiero dar algunos datos en el día anterior a la huelga convocada en Euskadi. Primero, a todos esos que dicen que es una huelga política, comentar que la huelga estaba decidida en enero, bastante antes de que ni siqueira una encuesta diera vencedor a Patxi López. Segundo, el PNV es un partido de derechas, y el sindicato convocante, a pesar de surgir de él hace 90 años, tiene pensamientos de izquierda basados en la defensa del trabajador, por eso es sindicato. Tercero, comentar que el gobierno saliente ha dejado un superávit en los presupuestos de 1.150 millones de euros, pero que esos presupuestos también los firmó la gente del gobierno entrante. A pesar de ese margen de beneficios, lo que se ha gastado el Gobierno Vasco en vivienda ha sido de 180 millones de euros, y miles de jóvenes vascos tiene problema para adquirir una o alquilar, en definitiva, para emanciparse. lo mismo las residencias privadas de ancianos, de los servicios de salud, de los de educación... Un gobierno no puede permitirse el lujo de dejar beneficios cuando sube de manera catastrófica el índice de desahucios o cuando miles de personas no cobran ningún tipo prestación por desempleo. Además, el gobierno con ayuda de las patronales, y bajo el rótulo de "diálogo social", se dispone a empeorar nuestras condiciones laborales y sociales de manera descarada.
Hay quien dice que una huelga no vale para nada, pero desde luego, no quejarse ni levantar la voz, menos todavía. Hay logros conseguidos después de mucho tiempo de lucha obrera en peligro por esa vagancia característica de la gente acomodada que piensa que esto no va con ellos, porque tienen su trabajo y se llevan bien con sus jefes. Mejor no hacer huelga que sacrificar esos privilegios que tienen algunos a pesar de que algunos de sus compañeros están fatal y se les boicotea y maltrata en el mismo trabajo. Yo desde luego seré fiel a mis principios, y mañana, no iré a trabajar. Por un futuro mejor de lo que tenemos y más justo. Más para los pobres, y menos para los ricos.